01 241 418 27 52

ASESORIA VETERINARIA

CLASIFICADOS

CONTACTO

Enfermedades más comunes en VACAS FRESCAS

Fiebre de Leche

 

La fiebre de leche o hipocalcemia es el resultado de los niveles bajos de calcio en sangre. Es más común en vacas de mayor edad y raramente se ve en vaquillas, dice ella.

 

Síntomas: vaca caída, fría, curva en forma de S en el cuello, tremores musculares,  nariz temblorosa y seca, rumia mínima, heces secas y frecuencia cardíaca rápida.

 

Tratamiento: recoger muestra de sangre antes del tratamiento porque sino, no funciona. Dar calcio intravenoso o subcutáneo. Al hacerlo, Lauer recomienda escuchar la frecuencia cardíaca. Si el corazón de la vaca se brinca un latido, entonces disminuya el flujo de calcio.

 

El retorno de la humedad en la nariz de la vaca es un signo de que el tratamiento está funcionando.

 

Prevención: alimente con una dieta negativa en DCAD en el periodo seco. Utilice tiras de pH para checar el pH de la orina. Si la orina tiene un pH de 5.5 a 6.5 al preparto, la dieta está funcionando.

 

Otra opción es dar calcio vía oral al parto. Puede ser en forma de bolos, pasta, gel o líquido, pero cuidado y asegúrese que el suplemento no sea cáustico y cause daño al esófago o las vacas no querrán comer, dice Lauer.

 

El tipo de calcio utilizado en el suplemento tiene mucho que ver. El cloruro de calcio ofrece una liberación inmediata para rápida absorción. Es acidogénico y causará una caída en el pH sin embargo, es cáustica en forma líquida.

 

El sulfato de calcio también es acidogénico, pero tiene una liberación sostenida.

 

El propionato de calcio se absorbe rápidamente. Es bastante suave en los tejidos y puede utilizarse como líquido. No es acidogénico, no ayuda a la vaca a metabolizar pero puede usarse como fuente de energía, dice Lauer.

 

El carbonato de calcio e hidróxido de calcio/oxido son formas insolubles de calcio. Puesto que no se desbarata en la vaca, es inútil para tratar la fiebre de leche. Lauer añadió que el lactato de calcio también es una solución inútil, ya que no tiene efecto en los niveles de calcio en sangre.

 

Repercusiones: disminución de la producción de leche y un incremento en el riesgo de cualquier otra enfermedad de ganado fresco. Sin calcio, el útero de la vaca es incapaz de retraerse.

 

Prolapso uterino

 

Esto es a menudo una enfermedad secundaria a la fiebre de leche en las vacas, dijo Lauer, a diferencia de las vaquillas en las que puede ocurrir por sí solo. El prolapso uterino no es hereditario – si ocurrió una vez, seguirá ocurriendo en cada parto.

 

Síntomas: se ve el útero que está expulsado fuera de la vaca.

 

Tratamiento: el útero prolapsado es una emergencia y debe ser tratado como tal. Lauer recomienda administrar una epidural para que la vaca pierda sensibilidad u no se forcé contra ti. Limpie el útero, remueva la placenta y después lentamente, empuje hacia adentro como si estuviera amasando masa. Tenga cuidado de no romperla. Si la vaca está caída, Lauer dice que ayuda sentarla en posición de rana para usar la gravedad como ventaja. Si la vaca está de pie, vea si alguien puede ayudarlo a sostener el resto del útero.

Una vez que el útero está dentro de la vaca, asegúrese de que los cuernos estén en su lugar o la vaca intentará de expulsarlo de nuevo, dice ella.

 

Algunas personas suturan la vagina, pero Lauer dice que una vaca todavía puede prolapsarse alrededor de las suturas.

 

Administre oxitocina para ayudar a encoger el útero y dé seguimiento con antibióticos porque el útero probablemente esté sucio.

 

Repercusiones: metritis y disminución en la fertilidad.

 

Retención de Placenta

 

La retención de placenta ocurre cuando las membranas fetales no pasan a las 24 hr posparto. Esto es más común con distocia, gemelos, partos prematuros, abortos e inducciones al parto. Las causas también pueden ser fiebre de leche, estrés, bajo selenio o vitamina E y prolapso uterino.

 

Tratamiento: “existe mucho debate sobre qué hacer con una retención de placenta,” dijo Lauer. “Si usted puede dar un ligero giro y sacarla, está bien jalarlo. Pero no se recomienda jalonear. Si jalas y todo está pegado, déjalo en paz.”

La oxitocina puede ayudar porque ocasiona que el útero se contraiga.  La prostaglandina ayudará si es caso de piometra o pus en el útero.

 

Lavar el útero es una opción, pero aun así puede dejar entrar las bacterias. Algunas soluciones para lavado incluyen:

 

Clorhexidina – se ha encontrado que esto causa daño uterino en caballos.

 

Yodo – esta es la mejor opción de acuerdo a Lauer. Es seguro, efectivo, parece que trabaja al disminuir la carga bacteriana y no se oculta en carne o leche.

 

Lavado de útero llamado UterFlush – este producto tampoco se esconde en carne ni leche. No hay estudios controlados todavía sobre su efectividad, dice ella.

 

Oxitetraciclina – el uso de este producto es controversial y muy debatible. Existe retención en leche y carne, pero la mayoría de las granjas no dan más tiempo del necesario. Además, puede causar daño uterino, menciona Lauer.

 

Repercusiones: disminución de la fertilidad por más tiempo; disminución de la primer concepción y más inseminaciones por concepción; incrementa la probabilidad de metritis; disminuye la producción de leche; incrementa el riesgo de cetosis y desplazamiento de abomaso y tétanos.

 

Metritis

 

A menudo una secuela de la retención de placenta, la metritis es una inflamación del útero.

 

Síntomas: aumento del tamaño y grosor de la pared uterina; descargas vaginales color café rojizo, acuosa y maloliente (la descarga normal es color rosado, mucoso y sin olor). Pérdida del apetito y disminución en la producción de leche.

 

Las vacas predispuestas con distocia, nacidos muertos, gemelos, retención de placenta, fiebre de leche y cetosis son más probables de tener metritis.

 

Tratamiento: Bacterias, virus, hongos y protozoarios pueden crecer dentro del útero, lo que causa metritis y es un reto para su tratamiento dice Lauer.

 

Si la vaca tiene fiebre y mal olor, trate con antibióticos sistémicos. Excenel y Excede no se ocultan en leche, permitiendo a las vacas a permanecer en el mismo corral; sin embargo, existe retención en carne de cada producto. Polyflex puede usarse si se aprueba por el veterinario y tiene tanto retención en leche como en carne. La oxitetraciclina se oculta en leche y por largo tiempo (28 días) en carne.

Se pueden dar antinflamatorios si está presente la fiebre, sugiere Lauer. La aspirina funciona sin quedarse en leche o carne. Si ya se está usando algún producto que deje rastro en carne o leche, el flunixin meglumina es una opción.

 

Otros tratamientos a considerar serían la oxitocina o prostaglandinas para contractar el útero o un lavado uterino o un producto para lavado uterino como el mencionado en la retención de placenta.

 

Prevención: mantenga a las vacas secas saludables y no sobre acondicionadas. Minimice la contaminación uterina. Mantenga a las vacas frescas comiendo; ofrézcales alfalfa de tallo largo sobre TMR. “No me interesa lo que coma, siempre que esté comiendo”, dice Lauer.

 

Mastitis

 

La mastitis es la inflamación de la glándula mamaria.

 

Síntomas: en mastitis subclínica, habrá conteos elevados de células somáticas. La mastitis clínica es evidente con leche visiblemente anormal y cambio es las ubres tales como inflamación, calor, enrojecimiento y dolor.

 

Los casos de mastitis tóxica se dan cuando la vaca está sistémicamente enferma. Pueden tener fiebre, baja temperatura, pérdida de apetito, shock, estar caídas o muertas.

La mastitis gangrenosa está presente cuando existe gas en el pezón. La vaca estará intoxicada y cuando se despunta el pezón, sólo sale aire. “si no pierdes a la vaca, perderás el cuarto de ese pezón.” Dice Lauer.

 

La mastitis viene de patógenos contagiosos incluyendo Staph Aureus, Strep Agalacticae, Corynebacterium Bovis y Micoplasma, o patógenos ambientales como Strep spp., Staph spp., E. coli y Klebsiella.

 

Tratamiento: comience colectando una muestra limpia de leche. Para casos subclínicos, la mejor opción será quizá el desechar los animales, o mantener a la vaca pero para usar su leche pasteurizada para becerras. Intente terapias para vacas secas con este grupo

 

En casos clínicos, los antibióticos pueden funcionar bien para patógenos gram-positivos. Para casos gram-negativos casi siempre se curan solas. Cuando se trata con micoplasma, deseche a la vaca, aconseja Lauer.

 

Si el tratamiento no funciona, tome la muestra original y hágale pruebas para determinar otra opción.

 

Prevención: la buena higiene en los echaderos y las ubres a través de los ordeñadores y unidades de ordeño. Un buen presello y post sello también ayudan.

 

Cetosis

 

Síntomas: La disminución del apetito con una preferencia por el forraje sobre el grano, disminución en la producción de leche, letargo, llenado mínimo del rumen, aumento o disminución de la rumia, deshidratación y ojos hundidos.

 

Con la Cetosis nerviosa, la vaca lame cosas anormales como la orina o metal. Otros síntomas incluyen: debilidad, tambaleante, presiona su cabeza contra la pared, olor a acetona, caída excesivamente relajada o súper agresiva.

 

Un diagnóstico de cetosis puede hacerse con tiras reactivas de prueba para orina, leche o sangre.

 

Tratamiento: en casos subclínicos, dar 300 ml de propilenglicol oralmente una vez al día por cinco días. Para casos clínicos, dar dextrosa  IV para aumentar temporalmente los niveles de glucosa en sangre y continuar con el propilenglicol para un aumento más sustancioso. Los esteroides también se ha encontrado que ayudan a aumentar la producción de glucosa en el hígado dijo Lauer.

 

Prevención: mantenga a las vacas secas en una condición corporal apropiada. Manténgalas comiendo con alfalfa de tallo largo para llenar el rumen. Alimente con aditivos, como con colina protectora de rumen, propionato de calcio (no en vacas pre frescas porque se harán dependientes) o la monesina también puede ayudar.

 

Repercusiones: disminución en la producción a lo largo de la lactación; disminución en la tasa de preñez; aumento en el riesgo de desplazamiento de abomaso, mastitis, metritis y quistes ováricos.

 

Desplazamiento de abomaso

 

Un desplazamiento de abomaso hacia la izquierda es más común que hacia la derecha.  La disminución del apetito conduce a una disminución en el llenado del rumen. Con menos alimento, el abomaso se llena de aire. El aire causa que se mueva hacia la izquierda o se tuerza sobre sí mismo.

 

Las vacas están predispuestas al desplazamiento de abomaso por la metritis, cetosis, fiebre de leche, mastitis, sobrepeso o cualquier otra cosa que cause disminución en el apetito, o una alta concentración y una dieta baja en fibra.

 

Síntomas: disminución del apetito, disminución en la producción de leche, la última costilla de la izquierda se ve levantada o “saltona” (comparada con las demás), disminución en el llenado y contracción del rumen, disminución en el pasaje fecal, un sonido como de “ping” con el estetoscopio y como de salpicadura de líquidos.

 

Tratamiento: corregir el desplazamiento de abomaso con cirugía, con la táctica rodar y apalancar. Tratar la cetosis secundaria que ocurre por dar fluidos y antibióticos (después de la cirugía).

 

Prevención: no sobre condicione a las vacas secas; manténgalas comiendo con alfalfa de tallo largo para llenar el rumen; prevenga la cetosis.

 

Una enfermedad en vacas frescas es probable que lo lleve a otra. La prevención mediante un buen manejo de vacas secas puede ayudarle bastante, así como la identificación adecuada y tratamiento si es que una o más de estas enfermedades llegan a ocurrir.

 

 

¿Quienes somos?

Grupo HERPRE

¿Donde estamos?

Nuestros Clientes

Proceso de compra

Contacto

Redes Sociales

Email: atencion@herpre.com

Agroveterinaria HERPRE 2017

By: KEEPEER DESIGNE´R